Cómo proteger a los niños del calor

No hace falta ni que te avisemos, seguro que te has dado cuenta por ti mismo: hace un calor asfixiante. No es sólo que ya haya llegado el buen tiempo, a secas, es que se ha pasado un poco de la raya. Parece como si los vientos del sur, el desierto del Sáhara y las tormentas de fuego del sol nos hubieran caído encima de golpe y porrazo, sin avisar. Y entonces te das cuenta: estamos sólo en mayo. ¡Qué será de nosotros en agosto!

Cómo proteger a los niños del calor

Pero lo cierto es que el buen tiempo anima a hacer cosas, en especial a los niños, a salir a la calle y a empaparse de sol, que para algo han estado sufriendo todo el invierno. Pero ojo, mucho cuidado, que esto es como cuando tenemos mucho hambre, comemos con los ojos y nos metemos tal atracón que luego nos sienta mal. Por eso, hay que asegurarse de seguir estas advertencias para proteger a los niños del calor, tanto a los pequeños directamente como haciendo que los mayores las aprendan.

Estos consejos sirven tanto para la ciudad como para el campo, para cuando hay cole o para las vacaciones en un campamento multiaventura de verano. Así que todos atentos.

Consejos sobre cómo proteger a los niños del calor

Evitar las horas de más calor

Este parece un consejo de lo más obvio, pero aún hay gente a la que le parece buena idea irse de paseo a las 15:17, por ejemplo. Clásico error de principiante. A esas horas, lo mejor que uno puede hacer con el calor es contemplarlo desde casa. O desde algún sitio con aire acondicionado. Y mucho más aún en el caso de los niños, que son más vulnerables a las altas temperaturas.

Ropa

Una vez hayas asumido que vas a enfrentarte a la ardiente calle con los chavales, llega el momento de pensar cómo ataviarlos para que soporten el panorama. Decántate siempre por ropa ligera y clara, cómoda y que permita libertad de movimientos. Por ejemplo, pantalones cortos, faldas, vestidos, sandalias, camisetas ligeras… cualquier prenda que no les pese ni les agobie o les haga sudar más de la cuenta.

Cómo proteger a los niños del calor

Gafas de sol y gorra

Se merecen un apartado propio, ya que juegan un papel fundamental en la batalla contra el calor. Aunque a algunos niños les parezcan un engorro, lo cierto es que deben ser utilizados. En primer lugar, las gafas de sol protegen la vista, tan delicada como es. Eso sí, gafas homologadas siempre. También hay que evitar que el sol les dé directamente en la cabeza, por eso una gorra o un gorro son una ayuda inigualable para no estar tan directamente expuestos a los rayos de nuestro amigo lorenzo. Parece que no, pero ayudan.

Buscar las sombras

No, no nos hemos puesto profundos y estamos aconsejando hacer listas con la parte positiva y negativa del asunto. Guardamos el existencialismo para otro día. En este caso hablamos de ir a la caza de la sombra literalmente. De árbol en árbol, de cornisa en cornisa, de sombrilla a parasol y vuelta otra vez. En días de un sol muy fuerte, las sombras serán las mejores aliadas para proteger a los niños del calor.

Usar protección solar

Esta no tiene ningún misterio, porque ya desde hace tiempo sabemos que las radiación del sol no es ninguna broma para nuestra piel. La piel al fin y al cabo es nuestro órgano más extenso, el que nos protege de las inclemencias del exterior, y no vamos a reparar en gastos con algo tan valioso. Los niños deben usar crema solar con un factor alto de protección de forma constante, así evitarán cualquier riesgo y también ese horrible tono rojo gamba de piel, todo hay que decirlo.

Cómo proteger a los niños del calor

Beber mucho agua

Es de cajón: cuánto más calor hace, más sudamos, por tanto más agua perdemos. ¿Y cómo compensarlo? Pues bebiendo agua. A raudales. Sí, sí, cuánto más, mejor. Es fundamental hacerles comprender que estos días no hace falta tener sed para beber agua. En efecto, darles agua es una manera de proteger a los niños del calor. Ah, H2O, fuente de vida, ¿qué haríamos sin ti? ¡Glu glu glu glu!