Como evitar que las botas de esquí te den dolor de pies.

Es muy común que después de unas jornada de esquí en Andorra y de estar bajando pistas todo el día los pies se resientan y aparezca el temido dolor de pies por las botas de esquí.

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Cuando las botas de esquí son nuevas, están muy duras y pueden hacernos rozaduras. Para que se adapten más rápido a nuestro pie y no las suframos durante el día de esquí en Andorra es bueno andar con ellas por casa. Hara que después en pistas se adapten mucho mejor a tus pies.

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Todos los esquiadores alguna vez hemos sufrido en el estreno de unas botas de esquí. Incluso las que en la tienda eran maravillosas, flexibles, ligeras y cómodas, a la hora de la verdad, cuando uno empieza a acumular descensos se transforman en instrumentos de tortura.

Las botas de esquí tienen que ser perfectas para evitar así sufrimientos. El problema añadido es que en una jornada intensa de esquí, los remontes en vez de ser la zona de descanso se convierten en un potro de tortura. ¿La razón? La falta de movilidad. Para contrarrestarlo, lo mejor es soltar los ganchos. De esta forma, la sangre circula mejor y se oxigenan los músculos.

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La evolución del material de esquí ha ido aumentando mucho en los últimos años. Ingenieros y cada vez más podólogos intervienen en el diseño de las botas de esquí. Todo un meticuloso trabajo para poder proteger unas extremidades que por el propio proceso de evolución del Hombreen sí han ido perdiendo fuerza.

Otra recomendación que puede afectar a las molestias o no de los pies es llevar un calcetín adecuado. En el caso del esquí en Andorra la recomendación es de usar los que son finos donde la bota no toca en el pie y con protecciones donde más rozadura hay, que son zonas concretas como pueden ser  las puntas de los dedos, talón y espinilla.

Y para conservar las botas de esquí, ya sea tanto durante la temporada como cuando ésta finaliza, lo mejor es guardarlas en un sitio seco, que no tenga humedades, en la misma mochila donde se transportan, con las fijaciones abrochadas al mínimo y dejar muy bien puesta la lengüeta para evitar rozaduras. Un último consejo: antes de ponértelas, las botas tienen que estar calientes y secas. De lo contrario te va a costar muchísimo poder  introducir tus pies dentro de ellas.

No dejes que tu dolor de pies te impida disfrutar de un maravilloso día de esquí en Andorra.