Beneficios de participar en un torneo infantil de futbol internacional

Participar en un torneo infantil de fútbol internacional es toda una experiencia para cualquier niño. Que en nuestro país es auténtica devoción lo que hay por el fútbol no es ningún secreto para nadie. Pero esto es algo extrapolable al mundo entero. Incluidos a los niños: los patios de los colegios están llenos de fútbol, los equipos de extraescolares de fútbol son los más populares, los parques de los barrios huelen a fútbol los fines de semana. Por algo es el deporte rey.

Pero llega el calor y surgen otras opciones de jugar al balompié. Empiezan a florecer torneos infantiles de verano, citas excepcionales y partidos especiales a otros niveles que no son el escolar. Como por ejemplo, nuestro torneo Andorra Cup 2015. Y estos eventos son una oportunidad estupenda para que los niños pasen un rato genial y disfrute del fútbol de otro modo. Te contamos varios de los beneficios que obtienen los más pequeños al participar en un torneo infantil de fútbol internacional.

participar en un torneo infantil de futbol internacionalJuegan a su deporte favorito

Y por este motivo ya casi merece la pena toda la experiencia. ¿Acaso hay algo que pudiera hacer más feliz a un chaval que estar de vacaciones y encima jugando al fútbol, su deporte favorito, con otros tantos chavales de su edad? Ponte en su lugar e imagina: con el colegio terminado, sin deberes por las tardes, en un sitio nuevo y desconocido y con varios días por delante totalmente dedicados a jugar fútbol sin parar. ¡El auténtico paraíso! No descartes que tengan sueños con el momento.

Descubren otras formas de jugar al fútbol

En muchas de las tertulias deportivas de la tele y la radio, o en la prensa, solemos leer referencias a las distintas formas de jugar al fútbol en cada país. Que si en tal sitio se juega más rápido, en el otro más vertical, en este es más físico y en aquel más elaborado. Lo creas o no, estas diferencias existen y también se ven reflejadas en cómo los niños juegan al fútbol. Al fin y al cabo, esos niños ven fútbol de su país y son entrenados por personas que ven fútbol en su país. Por eso, para tus hijos va a ser muy interesante comparar su modo de juego con otros que haya por ahí fuera.

Conocen otras culturas

Al jugar al fútbol varios días con cientos de niños de otros países, la probabilidad es del 100%. Para muchos este podría ser incluso el primer contacto con chavales de su edad extranjeros. Como podrás adivinar, esto no trae sino buenas consecuencias. En primer lugar, aprenden a ser tolerantes con otras formas de vivir, desde las diferentes gastronomías y horas de comer hasta la gran variedad de aficiones o sentidos del humor. Piensa que va a haber niños de realidades muy distintas a las de tus hijos. El mundo es global y cuanto antes se familiaricen  con ello, mejor. En segundo lugar, como en todos estos torneos, puede que salgan amigos para toda la vida, debido a la convivencia. ¿Y acaso hay algo más bonito que tener amigos en cada esquina del mapa?

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Aprenden a convivir

Si el torneo dura varios días y la programación tiene lugar más o menos en los mismos recintos, no les va a quedar más remedio. Atrás quedan los partidos en el barrio, en el patio del cole o los partidos de sábado en el que vas con papá y mamá. Esto es un torneo internacional con más protocolos, normas y horarios. Así, tienen que convivir no sólo con su equipo, sino también con todos los demás, los miembros de la organización y en multitud de situaciones. Por ejemplo, en las zonas comunes, en los entrenamientos, en las comidas.

Visitan nuevos lugares

¡Claro! Si al fin y al cabo son vacaciones. De fútbol, pero vacaciones. Y conocer nuevos lugares siempre es positivo. Para empezar, conocen el lugar en el que se celebra el torneo. Pero además, aparte del programa deportivo oficial, estos campeonatos suelen incluir otro tipo de actividades para los días de descanso o esos momentos en los que no se juega al fútbol. Por ejemplo, la práctica de otros deportes, excursiones a los alrededores o visitas a los sitios de interés más cercanos. Así, estas vacaciones serán mucho más que jugar al fútbol, sino una experiencia más completa y enriquecedora.